Casa de alguien

No hay nada más triste que una casa abandonada y en ruinas. Me detengo en una que hay en el camino. Escudriño sus escombros buscando sus recuerdos.

En esta ventana ahora sin marco alguien divisó un amor.

Por esta puerta dando un portazo se habrá alejado alguien.

En esta habitación llena de yuyos habrán reído los niños y aquí, dejó huellas la cocina, lugar donde la familia se reunió.

Qué tipo de pasión habrá escuchado la pared rajada del dormitorio grande.

Cuántos sueños habrán escuchado estos despojos domésticos. Gritos, risas, suspiros, rezos y pasiones. Este laberinto de escombros escoltados por puros yuyos, es el lugar donde alguien albergó la vida. Al costado del camino solitaria y violada de secretos quedó la casa abandonada.

Maternal

He ahí el gran tema, embarazo, parto, lactancia y hacer todo el manual completo para jubilarte de madre.
Y si me salteo algunas pautas del dichoso panfleto de Instrucciones?
Y si hay un par de capítulos que no quiero cumplir?
Y si hay un par de cositas que me gustaría agregar?
Y si creo que soy capaz de tomarme licencias no establecidas?
Y si creo que ser madre no me exime de mi condición de mujer?
Y si quiero seguir haciendo lo que se me antoja con mi vida?
Y si no me viene culpa por todo eso? Y si quiero contarles a mis hijos todo esto que no debería?
Y si no quiero contarles nada de lo que está en el manual?
Y si no quiero ser una madre perfecta y a veces me gusta ser amigable?
Y si los amo pero no relego mi vida? Y si a pesar de este amor incondicional sigo amando mi vida con o sin ellos?
Y si mis hijas a pesar de su madre son mejores que yo y es por mi culpa? Y si luego mis nietos amados infinitamente no son lo mejor que me ha pasado?
Y si no logro ser tan buena madre abuela y me muero sola por desalmada? Y si hago todo mal como hasta ahora de puro querer rebelarme a lo que está preestablecido etiquetado empaquetado y listo para ser puesto en práctica? Moriré de pie? O suplicaré perdón? He ahí el quid de la cuestión…

Buscar

…que es en realidad perderse,

es lo mismo y al revés y los niños lo saben

por eso juegan a encontrarse…

y qué busco cuando te busco?

la que fui hace cuarenta años

lo que fuiste

lo que fuimos

o el mar de incertidumbre que me dejó

tu abandono

o busco aún las causas de no estar a la altura

o busco revancha

o busco burlarme reírme sufrirme,

que también pueden ser lo mismo.

Desde hace unos días me sorprendí buscando tu rastro,

tu paso por esta vida, juro que deseaba el obituario pero no…

… ves? buscaba eso, que finalmente la historia oficial y el registro civil te declaren muerto, tan muerto que no existan dudas, tan muerto como para que no queden ni tus cenizas y borrar del todo lo que pudo ser, fue, y no logré …

….

Te vi venir

… por la calle polvorienta

con tu media sonrisa abierta

tus ojazos tapados por esos cristales…

Tus pasos andariegos más lentos

luciendo tu cabello corto como siempre

como antes

como cuando eras mi hermana mayor que todo lo solucionaba…

La hermana madre, la hermana amiga…

Te vi venir e incluso esbocé una sonrisa

me casi detuve

apronté el abrazo que te debo

el que te extraña

el que nunca más te daré…

Querida, eras vos, sabes en cuántas te he soñado en el largo exilio que nos condenó tu muerte?

Sueño que te sueño

Soñé que te soñaba. Si sueño que te estoy soñando, vos muerta hace tantos años, estoy como de nuevo adentro tuyo.

Bendito cordón que no se corta nunca.

Al alba casi me desperté del sueño donde soñaba que estaba soñando contigo mamá.

Yo sabía que soñarte era simplemente eso.

Yo entendía una vida entera sin vos, lo cuál es inentendible.

Pero lo que más entendí fue tu vida, ese dolor de perder hijos, ese dolor de envejecer, enviudar, enfermarse y saber que inexorable, llega la muerte.

Entendía todo eso y sabía que era un sueño. Y sabía que estaba soñando.

Cuando me desperté no estaba llorando pero estaba lúcida como si nunca hubiera soñado.

Canasto vida

Canasto vida

Mi madre guardaba su vida en un pequeño canasto de mimbre que contenía su todo.

Ahí dentro estaba la flora y la fauna más exótica y también la más autóctona

Lleno de perfiles masculinos y figuras femeninas

Habían detalles tiernos y otros, inverosímiles.

La cadena de colores y texturas anidaban y se enredaban o deslizaban a su antojo.

Según el pulso de mi madre latía en la aguja la textura de la vida que saldría del canasto.

La vi por tanto tiempo días meses años vivir apegada a ese canasto que siempre supe que ahí estaba ella.

No podía dejarlo ni por una tarde.

Era parte esencial de su equipaje.

Cuando se enfermó y aconsejaron internarla, me olvidé de llevarlo.

Por eso mamá aleteó triste su muerte, no tenía su canasto para esperarla tejerla entenderla.

No pudo enredar como buena araña tejedora,su presencia y ella, se la llevó sin su esencia

El canasto vida durmió por años su ausencia hasta que decidí que era hora de dejar de mirarlo y buscar a mi madre en su interior.

Sembradora de libros

Vivía en las afueras de la ciudad, se rodeaba de plantas que crecían por doquier. Vivía sola y siempre estaba arreglando plantas, regando, curando, quitando insectos o plantando nuevas.

La casa era de barro y tenía el aspecto de casa de cuento. Lo que más sembraba eran libros.

Al principio la consideraron una extraña, una rara, una anciana chiflada. Hasta que comenzó a regalar macetas con libros plantados y cada quién tuvo el suyo, justo el que necesitaba.

Si la pareja andaba a los tumbos y el amor se les había trancado, allá iba la anciana con una novela de amor plantada en una maceta. Mientras la planta crecía el amor les regresaba.

Si lo que andaba mal era la salud,la anciana bajaba al pueblo y regalaba un libro de recetas caseras y poco a poco, la planta crecía y la salud retornaba.

Eso fue sólo el principio, cuando comenzó, pero luego cuando dejaron de reírse y comprendieron, su fama se acrecentó extendió desbordó.

Para cada insania o temor, cada desgracia o desamor, tenía una planta que procedía de un libro plantado. Con el tiempo también hubo libros plantas para la envidia, el egoísmo y la arrogancia que suelen ser, los peores males de una ciudad.

Cuando se hizo tan famosa que en la puerta de barro de su casa de barro las personas hacían largas colas, el gobierno investigó y también las iglesias y también los estudiosos.

Mientras investigan ella seguía plantando libros, encontró libros de cocina que regaló a una antigua cocinera que para cuando creció la planta, había recuperado la clientela perdida. Encontró un libro muy antiguo sobre música y lo plantó para que el director de la banda estudiantil recuperara sus alumnos. Plantó muchos libros, brotaron muchas plantas pero seguía llegando gente con más pedidos porque nunca estaban los deseos satisfechos.

Así que para cuando el Estado, la Iglesia y la Universidad la consideraron inofensiva, la sembradora de libros se había transformado en planta dentro de una maceta antigua y no la vimos nunca más.

Ella

Parada, erguida y delgada, me visita y se para indolente, en mi puerta.

⁃ Hace cuánto me observas?- pregunto curiosa

⁃ Desde siempre- responde con ironía.

⁃ Qué opinas? – puedo ser sarcástica también- te gusta lo que ves?

⁃ Creo que sí …

⁃ O sea…? Crees que estoy lista?

⁃ Eso no lo voy a responder en este diálogo tonto.

⁃ Si te gusta lo que ves, asumo que me puedo ir contigo…- sigo insistiendo

⁃ No necesariamente, a veces me gusta esperar…

⁃ O tal vez no seas tú, son otros u otras que no quieren ir contigo.

⁃ Y tú estás segura? Quieres viajar conmigo?- lo pregunta con sorna.

⁃ Claro! Te llamé yo, recuerdas?

⁃ La gente que me llama me aburre.

⁃ Pero has venido…

⁃ En eso estás equivocada, no vine, siempre estoy.

⁃ Disculpa! Recién te veo- quise sonar irónica

⁃ Es el gran problema de media humanidad, ven sólo lo que quieren ver.

⁃ Insisto- interrumpí- te he llamado porque estoy lista para viajar contigo.

⁃ Pero no te vas a ir- me desafió- no lo harás

En ese momento y sólo por llevarle la contra la atropellé y me tiré por el balcón. Tengo cinco costillas quebradas, varias contusiones más y un psiquiatra apoltronado a mi lado.

Mientras contestó las preguntas desde mi cama en el hospital, la vuelvo a ver en la puerta y me hace señas. Me ha derrotado una vez más y volverá sólo cuando a ella se le antoje.

O volveré a intentarlo?…