En esas noches…

…caminando y canturreando, riendo de alguna bobada, porque también teníamos de esas cosas locas que te hacen reír o la ironía desfachatada de la adolescencia… íbamos con esos pasos ágiles que se tienen sin notar cuando uno es, demasiado joven…

…los perros ladraron cerca y ni siquiera hicimos caso, la noche era fresca, ni tan fría ni tan lúgubre, el tiempo era bueno, veníamos de estudiar para un examen, éramos sanas , estudiantes, qué necesidad de cuidarse o alarmarnos teníamos?

…mi madre no quería, mi familia no quería, las monjas nos decían y mi abuela lo gritaba, no se podía andar en la calle al caer la noche…pero era tan lindo caminar con las amigas recorriendo indolentes las calles que eran nuestras…

…dijeron que rompimos una vidriera, que robamos ropas de hombre y que “por medidas prontas de seguridad ” y en respeto ” al estado de sitio” nos llevaban, éramos menores…

… nunca rompí esa vidriera, ni robé ropa de hombre pero sí me hago cargo: había empezado a manifestar mi rencor al sistema militar que imperaba en Argentina en los años 70. Fui la única que permaneció tres días detenida. No me preguntaron por la vidriera, por la ropa, sólo por nombres de personas… asociaciones, relaciones, actos..

…mi tío debió suponer que era bueno que me retuvieran, mi madre lloró tres días, mi padre ya no estaba vivo y yo quedé a la intemperie en una comisaría… era menor de edad y era inconstitucional pero ahí me quedé y no recuerdo si lloré… de día me interrogaron incansablemente y de noche ahí, en la oscuridad, mirando las ratas enormes y gordas que desfilaban…

…de esas noches nació el rencor y la desobediencia, el miedo y el insomnio, el pánico a las ratas y los uniformes, el odio irracional por la injusticia y esta inquietud porque no vuelva a suceder….

…que no te culpen nunca más por ser joven, por contradecir, por protestar, por querer cambiar, por quejarte, por exigir…