Agradezco

Hoy necesito agradecer por ese momento que no fotografiamos.

Ese instante único que nos pertenece y no compartimos.

Dar las gracias por esos secretos celosamente guardados por años. Esos que de vez en cuando, desempolvamos para recordarlos en un lugar que nos gusta.

Agradezco nuestros locos viajes no planeados, sin perfiles de viajes codiciados donde buscábamos tal vez, solo escabullirnos, sin demasiados propósitos.

Esos poemas que nunca te escribí y te los dije mal pero con el alma una noche de luna.

Esas lágrimas que conozco y te nacen con ciertas melodías.

Agradezco tanto sabernos con auténtica sencillez, sin reprocharnos ayeres.

Agradezco más aún venir de aquella lejana época del lápiz y el cuaderno porque quizás eso, nos ha impedido caer en los lugares comunes de la tecnología permanente.

Olor a amor maduro, perfume a madera sazonada, música que nos hermana los sentidos y arrugas que nos dan un recorrido para las yemas de los dedos.

Nada que fingir, nada oculto, todo expuesto y con intensa sinceridad, una apacible vida que aún guarda estremecimientos de ternura, recodos de pasión.

Alguien alguna vez nos dijo que esta puede ser la mejor etapa? No, porque solo se sigue alabando el hecho de ser jóvenes y tener la agilidad en el cuerpo, la elasticidad en la piel y el sexo urgente.

Agradezco estar viviendo con vos esta etapa diáfana de amor, la calidez de la ternura, las nostálgicas noches, la dulzura del beso y la felicidad de amanecer juntos.

Todo lo demás, se quedó en la vidriera de las Redes, por suerte seguimos hablando mirándonos a los ojos. Sin maquillaje.

Petunias

Las petunias de Marosa se han perdido por este clima que desde el caribe, nos ha contagiado el escritor colombiano. Las camelias de la abuela casi no se ven y Dalias y Hortensias son mucho más pequeñas. El mundo de las flores ha cambiado, también ellas, precisas, frágiles y bellas han optado por abrirse en pleno otoño y casi dormir en primavera.

Ellas, tan sensuales, abriendo sus corolas como piernas que ofrecen la humedad del sexo. Ellas que con lentitud retiran las ropas y muestran su húmedo interior. Ellas que se excitan, se muestran y llenan de vida jardines, senderos, macetas. Trampa para colibríes y néctar de abejas y avispas.

Las flores son auténticas mujeres sensuales. Cada vez que las cortan para regalar un ramo o adornar un salón, mucho más para acompañar un muerto, matan sus orgasmos y las condenan a morir secas y frígidas.

Estoy, Domingo

Domingo, amigo?

Cuando era pequeña el Domingo tenía olor a mi padre que ponía música, tangos en general, desde las seis de la mañana. Mi hermana y yo intentábamos con almohadas tapar los oídos. Imposible.

El Domingo era eterno y de tarde, me aburría. En invierno los adultos desgajaban las tardes invernales con aburridos juegos de cartas.

Hubo Domingos de charcas y correr al aire libre, trepar a los árboles, guerras de mandarinas con los primos y siestas con revistas de historietas. Sublimes.

Hubo tantas formas de vivir el Domingo. 

En el coro del Colegio, canciones religiosas, fue mi etapa de querer cantar.

Domingos de adolescencia con mi padre ya muerto intentando hacer sonreír a mamá.

Domingo en Montevideo, descubriendo un lugar nuevo para almorzar. Recorrer la Rambla. 

Domingo de familia con y sin mi madre. 

Domingo de verlo enfermo y a punto de morir.

Cuántos Domingo al lado del mar.

Al lado del río. Al lado de mis hijos, después los nietos. 

Domingo sonoro, Domingos silencioso.

Entre la luz y la sombra existieron tantos y varios Domingo

No sé si a esta altura de mi vida tiene algo de especial este día de semana. Serán recuerdos? Serán las costumbres? Algo social enquistado? 

Ya no hay religión. No es día de descanso. Están lejos los lazos familiares. Es Domingo de acumular otros en esa memoria casi infinita. Es Domingo de aprender a mirar hacia adentro y valorar el silencio y la quietud de los otros.

Aprovechar que todos duermen más y vivir este Domingo con ganas de estarse en perfecta armonía: quietud, silencio, mente que divaga, llenar los sentidos de la vida que está. Todavía está! 

Quería escribir que me duele otro Domingo más. No lo logré. Al final: todavía quiero ver otros más y saber que estoy cobrando significados diversos.

Estoy y te sufro Domingo. Estoy y puedo verte, Domingo. Estoy y puedo lamer mis heridas. Estoy, puedo lamer las heridas de mis seres más amados. 

Estoy, todavía vivo este sistema dominical, diferente, parecido, mudo o bullicioso. 

Estoy, Domingo.

Encerrados

en estas calles llenas de pasado

en estos lugares harto conocidos 

(todo igual pero diferente

todo distinto pero tan similar)

es la esquina

la escalera

el sol colgado de un edifico

( será el mismo?)

el ruido infernal tan parecido

( es otro, estoy segura)

el recuerdo inolvidable se torna insoportable 

el muro y las paredes

son apenas un vestigio

del eterno olvido que no supiste 

tener,

te llevo y me río, que viejos románticos,

pudiste olvidarte del viento 

del mar,

del sabor de los peces en la 

sartén de tu madre,

pero esa escalera

no pudiste olvidarla.

Uno vuelve al lugar donde fue 

feliz

( uno vuelve al lugar 

donde se tejió el destino?)

Uno vuelve

yo vuelvo contigo…

y la ciudad es otra pero la misma

los recuerdos vuelven sin buscarlos

se empecina la memoria 

repite obstinada

tu vida y la mía tan lejanas

ahora para siempre entrelazadas.

El barrio, tu casa, tu juego 

favorito, llenándote el alma,

que perfectos extraños fuimos

que increíble amor no unió 

sin prisa y con qué alegría 

nos vamos envejeciendo entre 

una vorágine de recuerdos 

que saben mucho mejor con

tu mano y la mía, dedos entrelazados.

recuerdos encadenados,

así estamos… y así nos quedamos,

encerrados en esto que nunca 

dejará de asombrarnos.

Abrazarte

Tengo ganas de abrazar a tantas personas… que hago infinitos mis brazos.
Soy la mujer elástico
Soy una mujer pulpo
Soy una boa constrictora
Soy una hiedra trepada a un árbol
Soy una enredadera silvestre:
trepo y me abrazo…
Me abrazo… los abrazo
me curo el alma
los pasó por la mía
los mimo y me mimo
me siento una con todos, todas,
viajo a corta, media, larga distancia…
Abrazo familia, amigas y amigos…
Abrazo gente linda que tuve la suerte de conocer…
Abrazo mi genética femenina, todos mis ancestros distantes.
Mi abrazo es un sueño
un sueño de amor
un sueño necesario…
Te estoy abrazando
Hoy… tengo necesidad de abrazarte… a ti que me estás leyendo…
A mí, que estoy escribiendo la palabra más linda de todas,
abrazo.
@marialuisadefrancesco

Involucrada

Creando sueños y recuerdos

Que iba y venía cargando historias…

Algunas eran tiernas,

otras más tibias,

las hubo algo nulas…

Pero un día y casi sin notarlo

surgió la buena.

Otro día otra, aún mejor.

Y entonces llegó una realmente fuerte,

no pude parar de contar ésa y sólo ésa.

A medida que la contaba iba siendo mejor

y quise tenerla y al quererlo,

me fui involucrando y ya no fue una historia,

fue mi historia.

Y ya no me pude salir.

Presa, involucrada,estoy inventando

cómo escapar…

Los lugares

Las ciudades y los lugares donde alguna vez estuvimos: guardan algún recuerdo de nosotros?

No puede ser que una ciudad, un barrio, una casa donde caminaste, viviste, fuiste… joven, se quede sin nada tuyo. En cada baldosa que pisaste con la insana risa, en cada muro donde te recostaste indolente, en cada habitación donde reías con ganas de ser eterno, dejaste una parte de vos…Dónde quedan pedacitos de tu alma, es tu pasado, tu estancia primitiva, tu paso indolente…

Recuerditos tuyos hay en un montón de lugares que ya no recuerdas. Estás seguro que esos lugares no te atraerán de alguna manera con su onda radiactiva de recuerdos?

Desorden anónimo

Ver..

… un oso sin bosque, un lobo aullando sin luna, una sombra sin dueño, una sonrisa sin boca, un esqueleto sin nombre, una tumba sin muerto, una vida sin aliento, una flor abandonada en un muro…

No ver…

Que la flor habla, que desde el principio de la primavera le grita al muro: te amo!

Ni ver…

El muro sigue ciego, no la ve, no la escucha…

Y la flor muere en mitad del verano tórrido, afónica de gritos, seca de pasión y el muro, más gris y triste que nunca, se queda tan solo que comienza a buscar una flor…