Escribe sin dolor en el alma

Mi computadora dice: escribe.Y como todos estos días gasté horas leyendo ciencia ficción, le tomo la palabra.
Escribe María, me digo, escribe que todas las heridas de tu alma se han curado escribiendo. Y, de qué tanta alma herida, mujer egoísta?, me pregunto. Nunca he pasado hambre, nunca usé ropa de la basura, hace años tengo auto para desplazarme, en mi casa están todos los electrodomésticos básicos necesarios para hacerme la vida más fácil…He criado tres hijos que están en su apogeo criando mis nietos. Y he enviudado dos veces y no me rendí, aún sigo pensando que es mejor amar, y sigo enamorada del que supongo es mi último compañero de vida. Y me duele el alma?
Es que eso justamente es la sociedad de consumo, cuando tienes todo siempre te falta algo, cuando viajas no alcanza, los celulares deben de rotarse cada nueva serie que emerge de un mercado que te tienta en forma permanente, tampoco te alcanzará la ropa, ni la última computadora, nada ha de alcanzarte y así hipotecarás tu futuro a pura cuota, pagada con tu trabajo, con tu esfuerzo. Importa acaso la felicidad, el poder quedarte un rato más en la cama, importa tener tiempo para caminar descalzos y mirar la luna sin sacarle fotos. Importa una caminata a la vera del río sin hablar, escuchando el paso del agua. Importa acaso escribir sobre estas cosas…Importa?
Me duele el alma. A pesar de todo…es que soñé en mi adolescencia con terminar con este mundo tan hipócrita, con tanta vanidad, tanta soberbia, soñé con algo más justo, sin hambre, sin injusticias sociales, donde realmente la libertad no sea una palabra sino un acto real.
Me duele el alma y de eso escribo. Han sido derrotadas mis ilusiones y ahora, sigo presa del capitalismo, del consumismo y el patriarcado. Y tengo una nieta, no quiero que repita mi historia.
Escribo, me duele el alma y pongo otra curita sobre las miles que ya tiene.