Ideología por tangos

En mi familia siempre dijeron que mis locuras por hacerme de izquierda y pelearme con las dictaduras de turno, eran producto de escuchar dos tíos abuelos comunistas. Después culparon a mi novio, militante de izquierda.

A veces también decían que eran todas esas cosas que leía, que eran todas porquerías de izquierda.

Nunca escuché demasiado sus opiniones y la verdad… no me importaba. Durante aquellos tiempos oscuros, las familias solían sentir pánico de cualquier actividad que se alejara de lo que se imponía. Era lo normal, estábamos todos aterrorizados.

He estado pensando qué cosas con esto de tener una ideología y estoy segura que mi familia tenía razón: mis tíos abuelos, mi novio y los libros que leía tejieron parte del camino. Pero hubo un antes: fueron letras de tango y estoy segura.

“Yo era un purretito cuando murió mi viejo;
Fue tanta la miseria, que mi viejita y yo
Comíamos llorando el pan mugriento y duro
Que en horas de miseria mi mano mendigó.
Mi pobre viejecita lavando ropa ajena
Quebraba su espinazo al pie del piletón,
Por míseras monedas con que calmaba apenas
Las crueles amarguras de nuestra situación.”

Esa letra de Agustín Magaldi cantaba mi madre cada mediodía cuando lavaba los platos. Creo que lloraba imaginando ese niño y esa madre.

Silencio, de Gardel, y esta parte:

Silencio en la noche
Ya todo está en calma
El musculo duerme
La ambición trabaja

Un clarín se oye
Peligra la patria
Y al grito de guerra
Los hombres se matan
Cubriendo de sangre
Los campos de Francia

Hoy todo ha pasado
Renacen las plantas
Un himno a la vida
Los arados cantan

Y la viejecita
De canas muy blancas
Se quedó muy sola
Con cinco medallas
Que por cinco héroes
La premio la patria

Silencio en la noche
Ya todo está en calma
El musculo duerme
La ambición descansa

Otra vez lloraba. El odio a la guerra me llevó a odiar los uniformes militares.

Nunca pude tener aporofobia: yo sufrí mucho con ese niño huérfano cada día.

Lejos en el tiempo recuerdo esos tangos que ya no se oyen hoy. Tal vez, porqué no?, la semilla de mi ideología nació de imaginar cuando mi madre cantaba inocente, letras que hacían nacer en mi mente infantil lo que luego abrazaría como idea política.

Muy loco mi pensamiento pero.. pudo ser el inicio. Gracias por esos tangos mamá y por dotarme de una gran imaginación.