Esperando…

Estoy esperando tu notita, una de esas que llenaban mi cartera cuando era tu mamá joven. Sabes cuántas he guardado? Sabes cuántas tardes las vuelvo a leer? Los besos que les doy?

Sabes que tus cartas, tus notitas con dibujitos son un tesoro mejor guardado que cualquier joya?

Notitas y corazones por doquier

Te amo y te quiero más que a nada, escrito en toda la hoja…

Necesito una con tu letra de hija joven, de adolescente, de niña que aún cree que su mamá es lo más lindo del mundo…

Será posible un sueño hecho realidad que un día alguien llame y me entregue una nota de esas?

Ese día recobraría una sonrisa y unas ganas tremendas de estar…

Nuestro lugar

… ha sido largo y corto el camino de verte crecer, verte mujer, madre, guerrera de la vida… igualmente, siempre serás mi niña.

Esta historia que repetimos cada verano de volver a este lugar que no es el más bello, no es el más famoso , ni el más caro pero que a nosotras nos atrapa, y arrastramos a casi todas y todos los que queremos, nos une en un espacio donde hay algo que más allá de lo usual, nos enlaza como aquel cordón que cortaron cuando te separaron de mi cuerpo.

Cada rincón de este lugar guarda un recuerdo de nosotras y de nuestros amores, de nuestros destinos y también, porqué no, de la insana satisfacción de reconocerlo como nuestro.

Acá se han ido quedando verano a verano, nuestros soles, lunas, olas y espumas de los días y noches felices. Es casi como nuestro pequeño santuario. Cada año que no vinimos, lo extrañamos. Cada año que retornamos sentimos esa especial vivencia que no tiene demasiada explicación. Y no tiene porqué tenerla.

Nosotras somos a este lugar como los polos que se atraen, como los imanes, como las locuras poéticas que tampoco tienen explicación pero se sienten.

En mi necesidad imperiosa de verte feliz, como cualquier madre, te sigo y me arrastraría desde el otro lado del mundo por una tarde de sol en nuestra playa semi salvaje.

Cuando tenías nueve años y tu papá estaba vivo,pasamos casi de casualidad, a mí me quedó en la retina la majestuosidad de esta playa inhóspita para muchos. Cuando tu papá se fue en su último viaje, volvimos. Era para recordar u olvidar que a veces, puede ser lo mismo.

Y después empezamos a venir y no pudimos parar y ya van más de diez años y ni sabemos los esfuerzos que hacemos, los minimizamos, ni las luchas que damos por estar hoy. Volvimos. Acá está este lugar agreste, acá sentimos…qué? Acaso importa?

(Creo que vuelvo a sentirte como si fueras niña, creo que me hago joven, que vuelvo a sentir que estar cerca tuyo es tan necesario como antes).

No lo olvides hija: no importa dónde estemos mañana, este lugar es nuestro y eso, nadie podrá cambiarlo. Cada vez que necesites llenarte de toda esa energía pasión calor que hemos dejado, vuelve. Yo de una u otra forma también, siempre volveré contigo.

Amén…