Innombrable

Herminia Rosa nació el 2 de agosto hace como ochenta y dos años. Primera hija, primera nieta, alegría inmensa. Nació con la tez cetrina, los ojos inmensos de color almendra y la sonrisa lista. Conquistó la gran familia de mi madre en escaso tiempo.

Herminia por mi abuela paterna, Rosa por la materna. Con H el primer nombre porque no lo permitían itálico. 

Vivían en una chacra rodeada de pinos y la familia se turnaba para estar cerca. La niña creció acorazada de amor familiar. 

Antes de cumplir el año, pocos días antes y cuando ya hacía intentos de caminar, despertó con fiebre y convulsiones. Ni el rápido viaje al mejor Sanatorio, ni el buen médico amigo de la familia, pudieron detener la meningitis y para la noche, estaba muerta.

El golpe fue durísimo y mi madre quedó desolada. Su hermana menor, casi veinte años menos, la acompañaba todas las tardes mientras mi padre, apretando su dolor, salía a trabajar.

Mi madre, contado por mi tía, comenzaba un llanto lento cada tarde y luego, iba creciendo hasta transformarse en un aullido de dolor.

Quién sabe por cuánto tiempo lloró mi madre de esa forma. Después se alejaron del lugar, casi dos años después nació mi hermana.

Herminia Rosa se fue desdibujando y después, se dejó de nombrar. Sus huesitos están seguros en el panteón familiar. Quedaron algunas fotos en los misales de mi madre, las abuelas y mis tías.

Me enteré que compartí el mismo útero con otra hermana mayor por escuchar conversaciones cuando ya tenía siete años. 

La casa donde vivió con mis padres, visitada mucho tiempo después por mi tía, quedó casi siempre desierta. Los lugareños le contaron que cuando soplaba el viento, entre los pinos, el llanto agónico de mi madre se escuchaba. Nadie quería quedarse en esa casa.

Los niños y niñas muertas de corta edad casi no se nombraban. Para apaciguar el dolor o sepultar el mal recuerdo.

Herminia Rosa fue mi verdadera hermana mayor aunque supe muy poco de su corta vida. Compartimos útero, sangre, genes. 

Como por un Aniversario Cósmico cada 2 de agosto recuerdo que mi hermana y yo, menstruamos por primera vez, con diez años de diferencia, en esa fecha. Y mamá al vivirlo, volvió a llorar a su innombrable y verdadera hija mayor.

La enfermera

Me quedé mirando a la enfermera. Cuando comprendió el motivo de mis nervios se sentó y me dio ánimos.
Un momento después me contaba que su bisabuela y su abuela habían sido vendidas como esclavas. Lo contó con orgullo, con emoción y yo, a pocas horas de presentar mi libro sobre Abuelas, lamenté haber perdido esa historia.
Después me abrazó, me aseguró que era imposible que con un libro dedicado a esas mujeres algo saliera mal, me sorprendió gratamente su afecto sincero y ahora, cuando ya pasó la presentación en Salto, estoy intentando recordar su nombre… merece el libro. ( También yo creo que merezco más detalles de esas ancestras esclavas)
Qué bueno encontrar una enfermera que te cure el ansia y cierta preocupación mientras te controla la presión y, como si fuera poco, te narré historias de sus ancestras.
Eso… nos sucede por andar juntando y contando historias.
Ojalá la vuelva a encontrar. 😍

Redes

Las redes con minúsculas que usamos para atrapar peces.
Las Redes con mayúsculas atrapan humanos.
La lluvia cae siempre en pasado, lo dijo Borges.
La lluvia de hoy estalla con sonidos discordes,
la de otrora, era lluvia con pasteles.
Ni volveremos a ver al abuelo con la red,
ni la lluvia caerá con dulzor casero.
Seremos, somos, atrapados en un eterno
hueco lleno de otredad que ni nos importa,
seguiremos, seguimos, cayendo en Redes
para saludar, dejar mensajes, cosechar amigas invisibles, discutir sin cernir.
La lluvia seguirá inmutable, con o sin anuncios meteorológicos, con o sin fotos,
caerá como en la nada o el olvido, que son casi lo mismo.
Nosotras las que fuimos y no somos las mismas, coincidimos en tener casi los mismos sueños y muchos de ellos, sin cumplir.
Es cierto: la lluvia cae en el pasado. Imagínate por un instante si se caen las Redes con mayúsculas y queda solo la de cazar peces…

Mi último libro

Presentación del libro Todas las abuelas ✨📖
de María Luisa De Francesco

“Intenté en este libro de relatos breves contar historias de mujeres más lejanas en el tiempo.
Contar de su coraje y su inexperiencia, sus silencios y sus gritos perdidos.”

Una invitación a la memoria, a los orígenes y al afecto que viaja de generación en generación 🌿👵

🗓 Jueves 24 de julio
🕕 18 horas
📍 Chalet Las Nubes – Salto

📘 Prólogo: Profesor y Psicólogo Alejandro Pignataro
🎤 Presenta: Profesor Pablo Márquez

📚 Publica: Editorial Vuelta a Casa
Apoya: Chalet Las Nubes

🎶 Y al final… una sorpresa musical para abrazar la memoria con canciones.

📍 Libros en venta en: LIBRERÍA 33

¡Te esperamos para compartir esta celebración de palabras, historias y abuelas! 💛

Cuentos

Cuento muchos cuentos, es verdad,
a veces creo que me brotan
que no los escribo yo
creo que me salen solos
por si sí o por si no.
A veces hasta los escribo
otras no,
pero que la vida me llenó de cuentos
eso lo sé solo yo.
Cuando era niña contaba
mentiras de aventuras, también de
travesuras, en realidad no sabía
que estaba ensayando historias
que luego escribiría.
A mí me brotan cuentos y quisiera
contarlos todos,
no sé si me dará el tiempo
o acaso termine antes mi vida.
A mí me gusta contar y escribir,
narrar y cantar, ver a otros escuchar,
me gusta abrir libros y ponerme
a leer, a veces en voz muy baja,
otras, para quien quiera escuchar.
Si yo pudiera vivir algunos años más,
me gustaría pasarme esos días
leyendo a los demás y a veces,
con vos bajita leyendo solo para mí,
pero completaría mi sueño morir
escribiendo historias que son verdad
o mentiras, que importa si al final.
las historias de mentiras son igual
a la verdad.

Reinventando

Cuando me resigné al olvido
regresaron los recuerdos
esos sueños infiltrados de la mirada
que todo lo resucita
Ese poder ancestral de soñar lo
irremediable
lo terrenal y lo banal y lo rutinario
Regresó el tiempo y el olvido
se fue diluyendo,
fragmentando
Ilusa de mí que pensé olvidar
esa terrible forma de presentir…
Presentir aunque la ciencia lo niegue
y la razón no lo permita,
presentir en los silencios y
también en algunas miradas…
Quedarse con ese presentir,
buscar olvidarlo y entender que no se puede,
porque lo irracional te gana.
Después…llega la lenta comprensión: por algo presentías,
por algo intuías y por algo tantas veces
descubriste que envolverte es mejor.
Es mejor la posición fetal
sobre vos misma, meterte muy adentro,
dejar que suceda y salir ilesa,
cómo reinventando la vida.

Reflexión infinita

Reflexión sobre la LIJ en Uruguay
Tantas cosas escritas, dichas, estudiadas sobre libros y lectura. Tantos autores notables dando su valiosa opinión. Tanto profesional ha escrito sobre la temática.
Me sigo inscribiendo en cursos y talleres.
A veces me pregunto: qué sigo buscando?
Ya sé que cuanto más lea más sabré que he leído poco.
Ya sé que no me alcanzará ni la vida, ni mi vista, ni el dinero para tanto libro que quiero leer y tanto taller y curso que me ofrecen.
Ni siquiera puedo saber si terminaré mis últimos proyectos escritos.
Pero sigo buscando.
Ya he desestimado que ser una mediadora de lectura significa hacer lectores constantes en el futuro. A lo sumo será un buen recuerdo de lectura y surgirá alguna inquietud, pero a la velocidad que andamos hoy: pasará pronto.
Ya he dejado ese eslogan que los lectores o
lectoras son mejores personas. Eso fue hace mucho. La historia y la vida demuestran lo contrario.
He aprendido también que como mediadora de lectura y como escritora debería exigirme, en muchos casos, varias cirugías estéticas y teñirme las canas. Los resultados cambiarían.
Ser mujer te impedía hace poco más de 100 años ser escritora, el prejuicio de hoy es a la mujer vieja. Si no sos famosa desde antes de los 40, déjate de molestaDinorah López Soler, ponte hacer croché.
También comprendí que en la mediación de lectura no se debe mezclar la religión ni la política. Pero también entendí que es malo sembrar desmemoria.
Hablamos mucho con la docente y periodista Dinorah López Soler días pasados.
Tal vez ando buscando eso: por qué no se habla en los libros para niños y jóvenes del pasado reciente a 40 años de recuperar la Democracia??? En Argentina 🇦🇷 abunda bibliografía, por qué hay tan poca en Uruguay?
No se animan los Editores o los lectores?
Después de todo: los que ponen el dinero para comprar los libros son los adultos.
El grito de MEMORIA, sigue en todas las marchas pero es un ausente, casi, en la LIJ.
Creo que ando buscando eso. No sé, tal vez ni pueda con ello pero hoy tenía ganas de escribir sobre eso.
Desde aquí, el llamado “interior”, es más difícil llegar a Editores y sobre todo: buenos ilustradores.
Como estoy sin paciencia y con baja visión sigo pensando sin escribir.
Gracias por tu comprensión…

Encerrados

en estas calles llenas de pasado

en estos lugares harto conocidos 

(todo igual pero diferente

todo distinto pero tan similar)

es la esquina

la escalera

el sol colgado de un edifico

( será el mismo?)

el ruido infernal tan parecido

( es otro, estoy segura)

el recuerdo inolvidable se torna insoportable 

el muro y las paredes

son apenas un vestigio

del eterno olvido que no supiste 

tener,

te llevo y me río, que viejos románticos,

pudiste olvidarte del viento 

del mar,

del sabor de los peces en la 

sartén de tu madre,

pero esa escalera

no pudiste olvidarla.

Uno vuelve al lugar donde fue 

feliz

( uno vuelve al lugar 

donde se tejió el destino?)

Uno vuelve

yo vuelvo contigo…

y la ciudad es otra pero la misma

los recuerdos vuelven sin buscarlos

se empecina la memoria 

repite obstinada

tu vida y la mía tan lejanas

ahora para siempre entrelazadas.

El barrio, tu casa, tu juego 

favorito, llenándote el alma,

que perfectos extraños fuimos

que increíble amor no unió 

sin prisa y con qué alegría 

nos vamos envejeciendo entre 

una vorágine de recuerdos 

que saben mucho mejor con

tu mano y la mía, dedos entrelazados.

recuerdos encadenados,

así estamos… y así nos quedamos,

encerrados en esto que nunca 

dejará de asombrarnos.