En serio voy a contar tu historia que también llevará parte de la mía a desconocidos?
Es verdad que porque una persona percibió por mi libro anterior que tu historia podría ser interesante, solo por esa mención, me voy a atrever?
Si ni siquiera sé por dónde comienzo menos aún la certeza de traerte de nuevo. Porque si te elijo como protagonista te vuelvo a dar vida. A mí tu pérdida me resulta penosa hasta hoy. Porque de nuevo y justamente en el final, existieron circunstancias y personas que no me permitieron estar a tu lado.
Y esas personas, más otras que aparecerán si decido traerte a mis letras, las debo nombrar. Sin contar con tu hija, mi única sobrina a la que debería pedirle permiso. Y no se me antoja, pero sería lo correcto.
Esto, de ser publicado sería más visceral que mi libro sobre nuestros dos años felices en Cinco Saltos. Para escribir ese libro me fui al encuentro del paisaje. Pero para escribir tu libro mi libro, debo hacer no solo un viaje a la memoria sino a ese más allá y no creo que exista.
Traerte del mundo del silencio al de las palabras. Pero son mis palabras que narrarán siempre con diez años menos. Cuando vos probabas tus tacos aguja yo jugaba al elástico en el patio del Colegio. Cuando vos bailabas sin parar yo leía Mujercitas.
- Quién te gustaria ser en Mujercitas!
- Jo!- te contesté sin dudar. Y a vos?
- Meg- respondiste.
- Por qué? Porque es la mayor?
- Porque se casó y se fue primero de su casa- respondiste.
Un diálogo que recuerdo porque lo tuvimos más de una vez. El mejor personaje era Jo, para vos y para mí. No te veía casada y con hijos. Te veía escribiendo como lo hiciste cuando regresaste de Buenos Aires y conseguiste tu primer trabajo. Era en un periódico mitad de chisme social y mitad, comentarios de cine y libros. Tu columna. Te brillaban tus enormes ojos grises.
Ves? Es la forma en que puedo recordar, yo te veía Jo, vos querías seguir siendo la mayor, casarte y tener hijos. Irte de casa con tu marido. Tal vez siempre fue tu deseo. Pero con diez años menos no pude o no supe entender.
Y otra vez me entran dudas. A esta altura creo que son existenciales: quién fuiste y quién fui, para terminar siendo hoy una vieja versión de Joshefine March, siguiendo las huellas de una hermana mayor que está muerta.
Muchas dudas tengo. Ninguna certeza…

