Hermana,
estamos rotos al punto del no remiendo.
No hay coincidencia mayor a la de la sangre;
más allá de ese mar común,
solo grietas castrando la orilla,
solo silencios,
un pueblo de ayer saturado en salitre,
escombros por recuerdos,
ni una ostra breve sobrevive,
nada real a que aferrarse.
Juan Ortiz ( argentino)
Busqué este poema porque ya no sé si puedo seguir. Si podré con la muerte de papá, las miles de veces que hermano se escapó y lo volvimos a encerrar. Menos aún sé si podré con nuestras despedidas y encuentros.
Cómo contar que mañana, 21 de marzo, murió mamá y no pude resignarme por años?
No sé, no tengo el don, no puedo hacer más metáforas, te debo tanto y entendí todo tan pero tan tarde.
Hermana, estamos jodidas: vos muerta y yo recordando nuestras vidas, haciendo de cuenta que de verdad, esto le importe a alguien…

