Sí, lo sé, vivo de extravío en extravío,
pero luego encuentro…
Hasta encontré la llave en el mar,
y no es ficción.
He perdido billeteras, documentos,
dinero, ropa…
He perdido y luego lo encuentro.
Me lo encuentran, me lo devuelven…
Y vengo a perder ese libro,
con un autógrafo que valdría hoy
mucho más que el libro en sí…
Era el libro de un filósofo y el
autógrafo de un músico que hoy,
es mundial…
Un músico que nos gustaba a ambos,
que revolucionó el tango.
Cuánto valdría hoy una dedicatoria
de Astor Piazzolla?
Cómo pude perderlo y nunca recuperarlo?
No lo perdí… ingenua de mí,
me lo robaste.
Como tantas otras cosas…
Qué tonta era y qué cruel lo tuyo…
Cómo no ser ingenua con dieciocho años
enamorada y con siete meses de gestación?
Dormís bien?
Imagino que sí, los ingenuos
tenemos insomnio por todos los que
perdieron dignidad y memoria.
Siempre habrás dormido bien supongo
en cambio lo mío, siguió siendo insomnio
de por vida…

