No logro llegar ni siquiera arrastrándome
no puedo ni siquiera mirar
me falla también el oído y todo gira
como en un diabólico tío vivo.
Todas las dudas
las eternas y las superadas me asaltan
me golpean, me increpan
Nada soy ni nada tengo
es que no puedo ni siquiera saber
salir de lo que seguro es
una estúpida pesadilla,
mañana ni siquiera mi psicóloga le
encontrará sentido y ahora, sigo soñando.
Arena, sed, desierto, todo junto,
mi cabeza dejó de pertenecerme,
veo el filo de la guillotina, sé que despertaré…
no estoy segura.
