Creí que estaba perfectamente adaptada a la Escuela. En realidad es muy fácil y tengo varias amigas y amigos. Pero ayer llamaron a mi madre.
Es por el tema de la comida. Es verdad que no toco mi desayuno, no almuerzo, nosotros en nuestro Asteroide solo tomamos cápsulas que cubren nuestras necesidades funcionales. Y nunca supuse que importara si comía o no, a mí no me gusta ninguna comida, no estoy acostumbrada.
Así qué para evitar sospechas estoy intentando acostumbrarme a masticar, tragar y todo eso que llaman proceso digestivo. Es horrible.
Tengo algunas amigas y he comprendido sus juegos y lenguaje, también me gusta jugar a la pelota y hamacarme. Hay una niña muy especial, se mantiene en silencio y alejada, se llama Amalia, que no participa en casi nada y que le molestan los ruidos por eso, nunca va al patio de recreos.
Es muy inteligente pero en este lugar nadie lo nota. El otro día me quedé con ella en la hora de recreo y sentí que pensaba:
- Esta niña no es terrícola, de dónde vendrá?
- Asteroide 978, pensé automáticamente, pero no lo dije en voz alta.
- ¿ Eso dónde está?- lo pensó, no lo dijo.
- Inmediatamente empecé a explicarle mentalmente de dónde veníamos. Se interesó muchísimo, pero además sin hablarnos, pudimos establecer una excelente comunicación. Me explicó que aquí en su planeta ha sido diagnosticada como autista pero que en realidad ella siente que su único problema, es que ve y oye mucho más o diferente a todos los demás. Puede comunicarse con el pensamiento pero nunca lo había logrado, por eso entendió que seguramente yo no sería una terrícola. Ha nacido una amistad especial con Amalia.
- La he invitado a mi casa, su mamá no lo podía creer, pero accedió a dejarla ir porque vivimos cerca y prometimos avisarle si no estaba a gusto.
- Amalia estuvo muy a gusto. Como le molestan los ruidos hablamos todo el tiempo en forma telepática y le explicamos todo lo que pudimos sobre nuestro Asteroide. Amalia puede comprender que vinimos solo a conocer este planeta y su forma de vida, que somos pacíficos y que no somos una amenaza. También probó nuestra comida en cápsulas, que le gustaron muy poco.
- Mi próximo fin de semana lo pasaré con ella. Su mamá aún está asombrada de esta amistad pues casi no nos separamos. También cree que soy un poco diferente porque soy amiga de Amalia y eso,no me molesta. Nadie sabe cómo nos reímos mentalmente de las cosas raras que piensan los adultos.
- Amalia insiste en querer saber por ejemplo cómo nos reproducimos si no hay dos sexos.
- Este fin de semana llevaré un chip especial para adaptarlo a su computadora y comenzaré a explicarle cómo es la vida en nuestro Asteroide 978.
- Continuará…
