“ Las novelas permiten que me demore en ellas el tiempo necesario para formularme preguntas lo suficientemente importantes y urgentes como para que no me importe entregar a cambio esos años de mi vida.” Hang Kan
He sido y sigo siendo una persona sin paciencia, de la vejez me molesta el que voy más lenta. Tal vez por eso amo el cuento corto, no por estilo, sino por prontitud.
Pero si sigo embarcada en esto de contar tu, mi, historia, no tendré la posibilidad de síntesis. Tengo que hurgar y no soy buena. Hurgar dentro de mí tal vez pueda, pero hurgar por vos, esto es lo más triste, que no puedo hacerlo. Entonces será mera fantasía. Y no quería escribir fantasía.
En nuestras vidas hubo cosas que hoy pueden ser consideradas cuasi fantásticas pero no lo fueron.
Hurguemos a ver si las que recuerdo pueden haber alterado eso que la gente llama destino.
- Cuando regresamos del amado pueblo de Cinco Saltos, anduvimos muy perdidas al principio. Cuando al fin regresó papá y tuvimos de nuevo nuestra casa solíamos andar casi siempre juntas, a pesar de esos diez años que me llevabas. En ese pueblo del Norte Argentino, existía un cementerio abandonado que me enseñaste a visitar. El cuidador ya te conocía y nos dejaba andar revisando restos macabros. Cajones con más de cien años con cadáveres casi intactos. Cajones violados por vándalos y calaveras sin sus dientes de oro. El señor, también narraba hechos de dudosa credibilidad pero qué pueden suceder en un cementerio abandonado, porque nadie va y nadie realmente puede decir que es lo falso y verdadero. Sobre este hecho puntual me pregunto: desde ahí comenzaste a percibir que tu conexión con los muertos o con el esoterismo eran potentes? Ahí comenzaste a percibir que lo tuyo era otra cosa que el aburrido mundo cotidiano? Y me pregunto sobre mí: cómo no me asustaba? Una niña de nueve años que asistía a un Colegio católico y una familia llena de supersticiones, es raro que no solo te acompañara sino más aún, que no me llenara de pánico y contara adonde íbamos. Ese recuerdo de qué manera labró laberintos en nuestras mentes. Jugar con los muertos no fue ni es usual…
- Del amor y el sexo que hablamos tan pero tan pocas veces. Es extraño de verdad. Porque tuvimos tantas y tantas horas de charlas y lecturas compartidas. Porque tuvisteis tantos novios de los cuales fui testigo, porque fuiste liberal y no ocultaste tus amantes, porque tuvimos eso de menstruar por primera vez en la misma fecha,con diez años de diferencia, el mismo dos de agosto fecha que falleció nuestra hermana mayor. Causalidades numéricas. Pero además vos siempre fuiste de hablarme mucho de muchas cosas y sin embargo ni yo te pregunté sobre el sexo, ni vos me instruiste. Pero me permitiste leer, muy joven, doce años?, una enciclopedia sobre sexualidad que te habían prestado y donde por suerte descubrí que las mujeres, si nosotras, también gozábamos en la cama. Eso borró un poco los comentarios de las “ obreras laboriosas del cuarto de costura” que, mientras les cebaba mates dulces, se quejaban de sus maridos que las molestaban de noche. Esa enciclopedia, de la que nunca comentamos nada, me adelantó al libro de Johnson & Johnson que me haría leer el novio intelectual que tuve. Pero yo hubiera deseado saber qué te pasaba a vos con el sexo. Eras una mujer apasionada e insatisfecha? Eras una mujer sin prejuicios pero quizás tímida para exigir el placer? Tuviste tan mala suerte en el sexo como en las relaciones personales con tus amores? No pudieron o no supieron hacerte feliz? Fuiste demasiado condescendiente y otorgaste más placer del que te supieron dar? Eso seria importante hoy, para entender tu historia, pero no tengo respuesta. Me creo más mi última pregunta. Vos haciendo feliz, otorgando placer y gozando a veces. Sin reclamos de tu parte. Me quiero creer que en gran parte tus cambios de pareja eran por eso, aunque quien duda que después de tu gigante amante y el desaire de la familia tu autoestima quedó en descenso casi permanente? En fin que… qué pena no hablamos más de sexo! En ese camino quiero creer que te hubiera ayudado. Porque tuve suerte y gocé de una vida saludable en relación a mi sexualidad. Porque me importó mucho y leí todo lo que pude y exigí placer sin vergüenza alguna.
- Hermano. Es repetitivo pero es que no hablamos casi nunca de él. Por qué? Qué significó para vos ese hermano que acunaste desde niña y que después te hizo pasar momentos de vergüenza en cada baile o frente a tus amigos y amigas? Que te perseguía con preguntas extrañas, que casi mata a papá y solo vos pudiste detenerlo? Qué habrá pasado por tu psiquis saber que el desquiciado, el loco, solo respondía a tu voz para detener sus furias? Tanto dolor callaste que por eso no me acompañaste a enterrarlo en el loquero? Recuerdo mi propia rabia. No podía resignarme a que no estuviera a mi lado. Que no vieras a hermano en su cajón de loco muerto, con cara de hombre tranquilo, algo que jamás habíamos visto en vida. Por qué no fuiste? Te comunicaste con él de otra forma? No pudiste verlo muerto y enterrado entre los locos que, al final, eran más su familia que nosotras. Otra pregunta sin respuesta.
- Por qué te enamoraste de ese hombre que era medio hermano de mi marido? Por qué te alejaste con él de nosotros y del resto? Por qué hiciste el camino hacia Uruguay sin avisarnos y vivimos por años en el mismo lugar sin que nadie nos acercara? Y yo? Por qué permití que te alejaras sin buscarte? Por qué no te extrañé y necesité como lo hacía cuando era más joven? Tenía a mamá conmigo y por primera vez la veía feliz. Por primerísima vez era mi compinche y no la tuya. Alcanza acaso esa justificación de celos fraternales para años de silencio? No lo creo.
- Pero el porqué más grande es el de: porqué te transformaste tanto junto a ese hombre y cómo hiciste para, a pesar de esa transformación, crecer en tus dones místicos ? Cómo sucedió? Eso te salvó o por el contrario, te hizo saber cuál sería el verdadero final?
Contéstame esta noche en una pesadilla cruel que me traiga tus ojos, que me traiga tu sonrisa, que me acune en tu voz leyendo poemas… contéstame por favor o no podré avanzar..,

Todo lo que como niña no preguntaste y tampoco te dijeron, quedó en el recuerdo de tantas y tantas preguntas sin contestar. Cuánto dolor con el desprendimiento, cuántas ganas de que tu hermana encontrara la felicidad. Incompresión total de dos seres muy diferentes. Un hilo que la muerte rompió para siempre. Ojalá halles las respuestas en tus sueños.
Me gustaMe gusta