2018: ya te escribía

Mi hermana

tenía una mirada tan clara

que podía congelarte

o te alegraba la vida

según cómo te miraba…

Mi hermana puso en mis manos

un mundo lleno de libros 

un universo de lecturas,

y cuando era pequeña 

me leía  por las noches

sus novelas y poemas…

A veces no entendía de qué hablaban

si había que reír o llorar

lo hacía por solidaridad,

( no por comprensión lectora).

En ese tiempo de Infancia mi hermana 

era casi mi madre

me cuidaba y me mimaba

me leía y protegía.

Después…

la vida nos fue llevando 

los rumbos, nos alejamos.

Pero en algunos encuentros fugaces,

volví  a reír de su mirada,

volví a leer con ella pero al revés 

yo en voz alta y ella, oyéndome. 

Mi hermana es un recuerdo

que aún llevo en mi propia mirada

vuelvo una y otra vez a nombrarla.

Y en este empecinado vivir

me he quedado tan sola sin ella que

la retomo cada vez que me brotan

las palabras.

Tuve que regresar a este escrito para solucionar esto.

Esto es: qué estoy escribiendo? Para quién y porqué?

Es una pérdida total de tiempo?

Es una justificación?

Es un intento de reconciliación con la vida que pudimos vivir?

Es una terapia casera que me inventé para traer tantos recuerdos a la luz?

No tengo idea. Sé que hace mucho te escribo…

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