“ La escritura es una forma de autoconocimiento, un viaje hacia tu propia verdad y autenticidad.” Virginia Wolf
Literoterapia llamaron a ciertas tendencias, creo que comenzó en Inglaterra, donde los terapeutas aconsejaron lecturas literarias y escrituras para paliar ciertas condiciones ligadas a la ansiedad, depresión y algunas otras. No son psicólogas o psicólogos que escriben literatura, no es autoayuda. Es la liberación de traumas, dolores, recuerdos, a través de una técnica literaria libre.
Estoy haciendo eso? Tú muerte me dolió tanto, me resultó tan injusta, tal vez más que el resto de nuestra familia porque éramos las dos que quedábamos. Y porque sobre el final de tu vida, cuando aún no sabía lo cerca que estaba ese final, logramos volver a vivir juntas, reírnos, compartir tus dones místicos, compartir la misma casa, los mates del desayuno…
Como en aquella época donde antes que regresara papá se terminó el teatro y tu noviazgo. Y ya no hubo sosiego en casa. A pesar de que las monjas, ese año, me entregaron aquella medalla al mejor promedio. Fuiste mi única acompañante , mamá no pudo levantarse ese día. Maquillaste tu tristeza y fuiste conmigo, me abrazaste y felicitaste. Gracias hasta hoy.
Pero cómo fue que después del actor y director de teatro, del que estoy convencida te enamoraste, apareció aquel hombre mayor y te pusiste de novia- amante de él? Era mayor, era casado, según él separado, medía más de dos metros y pesaba más de doscientos quilos. Un disparate. Viajero, representante, con buen vivir. No puedo recordar quién o cómo apareció ese personaje nefasto a tu vida. Marcó tu primera gran equivocación? No sé, pero tu autoestima debió sufrir mucho porque no logré verte feliz nunca más. Pero lo disimulaste muy bien.
Mi rechazo hacia su persona, que debió ser en esa edad, más que nada visual, se terminó con algunas charlas sobre música. Era un hombre culto, lector, amable. Pero era casado: recordamos lo que era vivir con un hombre casado a fines de los 60?
Trangresora y audaz tu solución a nuestras vidas. Tal vez fue tu única alternativa a salir del amor por el actor y al teatro. Quizás no pensaste, o no pudiste darte cuenta, la influencia que tendría un par de años después en nuestra vida. En la familia entera.
Puede ser que mi recuerdo sea muy duro y vos podías enamorarte de nuevo con total inocencia e intensidad. El amor en mi vida era una pregunta y muchas novelas, no me había tocado para nada.
- Nos vamos a vivir a Cipolletti- anunció papá cuando regresó- Recogemos a tu hermano en Buenos Aires, nos vamos. Me dieron otra chacra y la compañía como en Cinco Saltos. La casa es muy linda. Necesitamos estar juntos y ver cómo marcha nuestro hijo.
- Y el Colegio?
- Todo eso se soluciona- terminante papá y nadie lo discutió. Éramos tres mujeres solas, una madre deprimida, una hermana mayor que había perdido sus amores e iniciaba uno muy criticado, una niña púber con notas excelentes que estudiaba también guitarra y canto, más perdida que las otras dos en el acontecer diario. Nos íbamos de nuevo al Sur. Llorando nos fuimos, volveríamos pronto, no lo sabíamos y no fue, para nada la hermosa experiencia de Cinco Saltos.
- Recuerdo ese viaje… lo más triste de esa pubertad que recién comenzaba.

Muy buenos recuerdos, muy bien relatados. Me emociona mucho y siento una tristeza profunda ante los aconteceres.
Me gustaLe gusta a 1 persona