Por qué será que todo festejo lleva a excesos de comidas y bebidas? Por qué será que aún en la actualidad, muchas personas publican, publicamos, mesas llenas de comidas?
Más allá que algunas fotos de hoy también muestran ciertos restaurantes significativos del verbo poder, del verbo puedo pagar, del verbo me invitan porque soy de clase A, y otros verbos que no se conjugan en letras sino en los egos; mucho más allá de esas trivialidades,siguen mostrando comida.
Siempre había pensado que mis abuelos europeos, itálicos, exageraban y les gustaba mostrar sus mesas repletas porque habían venido de guerras y grandes hambrunas. Era casi lógico festejar que se podía comer abundante o buscar una excusa para mostrarlo.
Si hoy sigue sucediendo, y vaya si sucede, estará en nuestro ADN, será una defensa de vida, una valoración de nuestra necesidad de preservar la especie. En fin, algo muy primitivo.
Será así?
La paradoja es que mientras los manjares se exhiben en mesas repletas, las figuras humanas se estilizan hasta llegar, en algunos casos, a esqueletos vivientes.
Hay qué mostrar comida pero no comer o apenas mordisquear.
No desesperes! Hay una solución: ser personaje de cine y ahí sí, comes y bebes, hasta llegar a limites irracionales y sigues siendo casi un esqueleto o tienes el cuerpo perfecto.
Sucede en la ficción…
En la realidad la comida exagerada engorda y el alcohol también, además las resacas son terribles y los resultados nada agradables.
Pero eso sí : no te olvides de seguir mostrando que la hambruna, el hambre, no te pertenece, tú, tu familia y amistades pueden pagar excesos de todo tipo y no invitar a los verdaderos dueños del hambre.
